
Yo no era una mujer completa,
Siempre fui la mitad.
Era la mitad que te servía de refugio.
La mitad de la mitad.
De tu corazón tan agitado
Yo tenía la mitad,
Esa mitad que no sirve,
La que ni siquiera vale mirar.
De tus amores sagrados yo siempre fui la mitad,
El que no requiere de esfuerzos,
Fui la mitad de la mitad.
Me diste siempre las sobras,
Siempre la peor elección.
La última de la lista
La primera en la desesperación.
Deseaba ver tu reflejo, sentir tu abrazo final.
Deseaba no un beso completo,
Simplemente, la mitad de la mitad.
Un mueble sin brillo en una esquina,
Un sol de un planeta sin agua,
Los romances en turno, aunque debiera esperar.
No te pedía el corazón completo,
Ni el amor de verdad.
Yo deseaba ser, la mitad de la mitad.
Nuestra historia no terminará nunca, porque vamos en la mitad de la mitad.
Tus ojos no me verán nunca,
Porque no pueden dar ni la mitad de la mitad.
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